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La Mesa de Tomás Juan

¿Pero qué pasa en el Cabildo, muchacho? (IV)

El Cabildo de Lanzarote, como ya saben ustedes por estos artículos y por las miles de noticias y rumores que se publican, vociferan o comparten en las redes sociales, está en plena efervescencia política, con reuniones múltiples, estrategias varias, tramas inconfesables y deseos irrefrenables. Es la salsa de este Cabildo nuestro que ha tenido más presidentes que ningún otro y que tiene por convencimiento mayoritario que el mejor presidente es el que está por venir.

En estos últimos 25 años de democracia, el Cabildo ha sido un laboratorio donde inexpertos políticos, con ambición desmedida, mezclaban todas las siglas, partidos y personas con el único propósito de sacar de la chistera un presidente amigo o salir él mismo de presidente. Fue así especialmente en la primera década de este siglo y parecía agotada con la llegada a la Presidencia de Pedro San Ginés, también valiéndose de una moción de censura, ¡faltaría mal! en el 2009.

Los nostálgicos miran para detrás y hacen cábalas con los doce primeros años de democracia. Doce años divididos por cuatro de vigencia de los mandatos nos dan tres presidentes. Correcto. Y además ni siquiera repitieron. Primero, Antonio Lorenzo Tejera (1979-1983, UCD), después Enrique Pérez Parrilla (1983-1987, PSOE) y finalmente, Nicolás de Paiz Pereyra (1987, 1991) completaron esos primeros años de un mandato, un presidente.

 En 1991, llegó Dimas Martín Martín, y con él empezó en baile que estuvo vigente de una u otra forma hasta que llegó Pedro San Ginés, aunque Enrique Pérez Parrilla, el hombre que más años ha sido presidente en la etapa democrática, estuvo 6 años seguidos de 1997 a 2003, aunque con tres gobiernos distintos por unas vicisitudes extrañas, singulares, que no voy a contar ahora para no perderme más de lo que ya estoy a estas alturas y horas de la madrugada.

Decía que el estado natural del Cabildo de Lanzarote es el equilibrio inestable. Cuando las cosas se muestran inseguras, barruntan enfrentamientos y disquisiciones entre partidos, o personas dentro de los mismos partidos, las caras de los veintitrés se vuelven más felices y donde veías cansancio, alguna legaña y desgana ahora aparece la vigorexia, los ojos saltones y la audacia subiendo y bajando escaleras en compañía de los suyos o de los contrarios. Ese es su máximo entretenimiento, su razón de ser. Llevan la conspiración en el ADN como un chip que se activa y coge el control del cerebro, que queda supeditado a una sola idea dejando en  off cualquier neurona que no se sume al propósito.

Los consejero de Somos en el Cabildo de Lanzarote, Tomás Juan López y María de la Paz Cabrera.
Los consejero de Somos en el Cabildo de Lanzarote, Tomás Juan López y María de la Paz Cabrera.

 Ahora están en pleno apogeo. Y Tomás Juan López González, el de Somos, está como una moto. No importa que su grupo apenas tenga dos consejeros, y él no controle sino a uno, a sí mismo.  No importa que para que prospere algo haga falta contar y mezclarse con ideologías y personas que él y los suyos descalifican permanentemente. No importa que se vaya contra un partido nacionalista, como dicen ellos ser. No importa que el candidato a la Presidencia sea un viejo rockero que salió de los consejos de administración de Inalsa perseguido por la justicia y el concurso de acreedores. No importa que haya que hacer un batiburrillo de cinco partidos, ninguno nacionalista, más o menos de la derecha según el camino que se coja, y sin proyecto alguno. No importa que quede apenas año y medio para las elecciones y que haya inversiones importantes que afrontar. No importa nada porque lo que importa, según dice muy claramente, en nota de prensa, ayer mismo, Somos Lanzarote, es cargarse a Pedro San Ginés Gutiérrez. Al final van acabar dándole la razón al presidente cuando él dice que todo es porque no les cae bien.

“Si se prioriza deponer a Pedro San Ginés como Presidente del Cabildo, la construcción de una mayoría alternativa se facilitaría. Hemos comprobado en nuestra ronda de contactos que todos los grupos mantienen una predisposición a cambiar la configuración actual del gobierno, ahora es responsabilidad de todos arrimar el hombro para que ese cambio se lleve a cabo”, dice Tomás Juan López González desde detrás de las siglas de su "formación progresista" sin poner en esta ocasión su nombre.

Y por eso, porque lo importante ya no es erradicar la pobreza, mejorar el nivel de vida de los lanzaroteños y concienciarlos de su patria canaria, llama a la mesa a todos los partidos políticos, a excepción del más votado, Coalición Canaria. Ayer, con la bandera de las siete estrellas verdes; hoy, a sacar tajada. ¿Quiénes son ustedes? ¿El PP? tomen asiento, por favor. ¿Ustedes? ¿Podemos?, Aquí, mis niños, siéntense aquí, a mi lado. ¿Ciudadanos? ¡Benjamín, vamos! Todos muy nacionalistas. ¿El PSOE y el PIL? ¡Qué bien para regenerar el Cabildo son fundamentales, ellos lo saben todo de cómo se llegó a esta situación! ¿Ya estamos todo? 1, 2, 4, 7, 10, 15, pues sí, estamos todos. ¡ Si está hasta Judas! Es que el objetivo es quedarse con doce, como Jesucristo, en la última cena. ¡Qué mesa más guay, hay de todo" Bueno, falta Coalición Canaria, pero esas yerbas son malas para este compuesto.

Hoy, tiene convocada su mesa de partidos Somos Lanzarote porque entiende que  “existen condiciones objetivas para la construcción de una mayoría alternativa a Pedro San Ginés, pasando éstas por priorizar la regeneración política en la institución”. ¿Seguro que de esta manera, con estas mezclas y formas se regenera algo? ¿Seguro que será mejor para los lanzaroteños y sus instituciones tener el Cabildo en manos conjuntas de quienes dicen ser cosas tan distintas y antes de unas elecciones? Después de todo lo que he visto en el Cabildo no me lo creo. Ni Pedro es tan malo ni tan importante para provocar un movimiento de estas características. Ni la situación del Cabildo es tan crítica. ¿Qué ratios emplean para considerarlo así? ¿Con qué lo comparan? ¿ Con la situación del Cabildo cuando se censuró a la socialista Manuela de Armas? ¿Con el Ayuntamiento de Tías cuando los ciudadanos le arrebataron la Alcaldía a José Juan Cruz? ¿Con la situación actual del Ayuntamiento de Arrecife? ¡Seamos serios!

Se puede entender que el creciente número de damnificados de la Presidencia de San Ginés, aquellos que han perdido contratos a su favor, privilegios y protagonismo político por la culpa del prepotente de Titerroy aprovechen la ocasión. Pero ni el Cabildo está más en riesgo que otras corporaciones como Arrecife, por no salir de los alrededores, ni la solución servirá para otra cosa que para alentar egos y garantizar la apertura de grifos personales cerrados.

 Sin ir más lejos, Montelongo fue candidato imputado, ganó las elecciones imputado y su partido lo mantuvo durante más de un año en la Alcaldía imputado, hasta que a sus enemigos del partido les interesó cargárselo. Y en esa batalla, el partido al que Somos quiere encumbrar a la Presidencia se valió de los asesoramientos de un imputado por varios delitos relacionados con la corrupción y un condenado por prevaricación administrativa igualito que la de Pedro San Ginés. Que es verdad que fue un cazurro prepotente, mal asesorado por un impresentable que debió liquidar hace mucho tiempo, por muy amigo suyo que sea, pero nadie ha demostrado que sacara tajada alguna ni para él ni para sus amigos. Podemos mancharlo todo, pero es demasiado arriesgado después acceder a ese mismo sitio tan pringado y creer que nos van a ver impolutos.  

Somos Lanzarote considera que la mesa de partidos que propusieron la semana pasada, que tendrá lugar hoy, lunes, y a la que están invitadas todas las organizaciones políticas, "debe ser el instrumento clave para construir la mayoría alternativa a Pedro San Ginés". La formación cree que “si hay voluntad real de conseguir cambio político todos los partidos llamados a la mesa deben resolver una situación de minoría en el Cabildo que no puede enquistarse”. “Tras la ronda de contactos con todos los partidos, proponemos esta mesa de partidos multilateral. Ponemos a disposición de la mayoría del pueblo de Lanzarote y sus representantes en el Cabildo este instrumento que, con seriedad, altura de miras y sentido del momento político, será útil para avanzar en un camino en el Cabildo de Lanzarote”.

Me temo que tanta pompa fúnebre para matar políticamente a San Ginés es exagerada y contraproducente. Yo no me veo los egos de Astrid Pérez y Manuel Cabrera cediendo el protagonismo a quien le va a intentar quitar los votos y la razón en próxima campaña. No les veo tampoco llevando al gobierno a tantos partidos para que todos hagan campaña desde el Cabildo dándose más visibilidad.

Qué quieren que les diga, a mí una mesa me gusta más que un caramelo a un chinijo, pero me parece que en el Cabildo ya hay una mesa, grande y noble, para solucionar los problemas de la isla. Y allí, en esa mesa, en la mesa de plenos, están todos. Los ocho partidos, los veintitrés consejeros, cada uno con la representación que les han dado las urnas.

Esperen o adelanten el debate del Estado de la Isla si quieren, critiquen y hagan enmiendas y vean las coincidencias y diferencias para gobernar esta isla. Pero no hagan a un pueblo presa de filias y fobias que se tienen entre ustedes. He dicho.

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