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Un Bucio, por favor

Estuve en Agüimes, en Gran Canaria, donde participaba en los Alegatox del Bucio 2017, el II Foro Tamaimos, y me sorprendió muy positivamente este encuentro cultural que realiza y promueve la Fundación Tamaimos, que se autodefine como "una iniciativa ciudadana de carácter privado, sin ánimo de lucro, totalmente independiente de cualquier organización política, social, religiosa o de cualquier otro tipo, que nace como un esfuerzo de un grupo de personas para dotarse de un instrumento que permita ejercer un mecenazgo responsable en favor de la cultura y la identidad canarias puesto que creemos que ambas son elementos indispensables para el progreso y avance de nuestro país. Ejercemos esta ilusionante tarea desde el más estricto altruismo y compromiso con Canarias y nuestro pueblo".

De la Fundación Tamaimos tampoco conocía yo gran cosa, aunque sí sabía de su interés por desarrollar los temas canarios y contribuir al enriquecimiento cultural del archipiélago, porque en algunas ocasiones había acabado en las páginas de su semanario crítico cuando navegaba buscando por internet temática canaria. Ahora sé que es una Fundación que atesora un importante bagaje cultural y una inquietud y entusiasmo a prueba de bomba. Que sus dirigentes son gente de estas islas, aunque muchos han tenido que emigrar y algunos todavía están fuera de las islas pero muestran un interés exquisito por el desarrollo de Canarias y su gente y por contribuir de forma entregada a la causa.

Me gustó lo que vi en estas jornadas celebradas en Agüimes. Y también me alegró encontrarme a jóvenes de Lanzarote vinculados con esta Fundación, todos ellos del partido Somos Lanzarote, lo que me despierta todavía más curiosidad porque así se puede armar un nacionalismo más intelectual que populista. Borja Rubio, Paula Corujo, que fue coordinadora de algunos bloques de Alegatox, y Tomás López se movían entre aquellos jóvenes con una naturalidad y complicidad que denotaban una proximidad que me parece interesante para su proyecto político.

No eramos los únicos que estábamos por allí participando de este encuentro de temas canarios, auspiciado la Fundación Tamaimos, y apoyado por el Ayuntamiento de Agüimes. También participaron la Asociación Pueblo Maho, en la mesa dedicada a la dinámica de asociaciones  y  Miguel Páez, hablando de La Graciosa, en Alegatox.

Me pareció todo el encuentro cultural una oferta novedosa y moderna para abrir Canarias a debate desde distintas perspectivas. Y excelente su logística para atender a sus invitados, donde no quiero dejar de mencionar a los estudiantes de Geografía y futuros geógrafos, José y Sergio, que me trataron con tanto respeto como amabilidad y diligencia. Tampoco quiero dejar de agradecer al presidente de la Fundación, José Miguel Martín, su invitación, que me llegó en pleno mes de septiembre cuando estaba perdido en el Camino de Santiago en la Maragatería, en León. Dije que sí, y volví a reflexionar sobre la lucha canaria, un tema menor en el encuentro pero que yo asumo con el convencimiento de que es una seña de identidad canaria que todavía puede dar mucho de sí para el arraigo a estas islas.

   

Me gustó, especialmente, la idea de sumar una serie de píldoras, como ellos ya califican a los Alegatox, donde sólo se tiene 15 minutos para exponer un tema con sencillez, brevedad y originalidad, al imaginario canario como una puerta que se abre allí para dar paso a un debate mayor fuera ya de sus actos. Es una aportación a nuevos temas, nuevas visiones, que dibujan de facto otra Canarias. Una Canarias de ideas con ideas. Que debate, que analiza su realidad y la contrasta en busca de una mejor opción. Y que lo hace sin aspavientos ni pretensiones populistas. Que invita a todo aquel que puede dedicar quince minutos a aportar algo para seguir creciendo y seguir debatiendo. Ya sea de movilidad, territorialidad, cultura, literatura, agua, fronteras, futuro, perspectivas, humor, educación, política, todo vale.

Y todo en quince minutos, animando a los que exponen a sintetizar y a construir ideas dejando el lucimiento estéril para otras citas. Y dejando que el oyente coja la idea y despierte su interés que puede ampliar en mil páginas web o bibliotecas. Es un formato estupendo, que permite, además, pegarle unos cuantos sorbitos variados a la Canarias de hoy en unas horas de escucha activa. Falta, eso sí, controlar a los que, incapaces de presentar un Alegatox, toman protagonismo en todos con preguntas que amenazan con ser más largas que la exposición en sí y con contenido que se aproxima a cero a la velocidad de la luz. En fin, los típicos que se escuchan sólo a sí mismos.

Realmente es una idea novedosa, promovida por personas todavía jóvenes y formadas y con una inquietud meritoria. Me parece un excelente proyecto, al que deberíamos agarrarnos por aquí también. No sólo yendo a Gran Canaria, que siempre es una oportunidad para conocer a nueva y buena gente. Quiero que Borja y Tomás, dos adelantados de aquí en la causa Tamaimos se animen y les inviten a hacer un Bucio en Lanzarote. Yo hasta apostaría por Teguise, Yaiza o Haría, como lugares muy adecuados para pasar dos días inmersos en temática canaria puntera. Sin agobios ni tostón. Al ritmo Bucio, con píldoras críticas de la altura de Cecilia Domínguez, Rumen Sosa, Raúl Vega, entre otros. Yo ya me apunto. De oyente, claro.

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