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La Casa Amarilla reabre hoy con la exposición Sombrera, un homenaje a la mujer rural y costera

El Cabildo de Lanzarote reabre hoy La Casa Amarilla con la exposición Sombrera, un proyecto expositivo que combina el carácter divulgativo con el artístico y que tiene como objetivo visibilizar y poner en valor el papel desempeñado por la mujer en la sociedad lanzaroteña. Se trata de un trabajo anónimo pero imprescindible para la supervivencia en una isla de naturaleza tan hostil como esta.

La exposición ha sido organizada por la Casa Amarilla, adscrita al Centro de Datos del Cabildo Insular y a su proyecto Memoria de Lanzarote.

La consejera del Área, Paula Corujo, señala que "el Cabildo de Lanzarote tiene como compromiso la divulgación de nuestra historia e identidad, por lo que vamos a potenciar esta línea de trabajo y permitir el acceso libre a todos estos contenidos".

La exposición puede visitarse de lunes a viernes de 10.00 h a 18.00 h y los sábados de 10.00 h a 14.00 h y su entrada es gratuita. En la instalación se ha aplicado un Protocolo de Medidas Operativas para la prevención del contagio de la COVID19, con el objetivo de convertir el espacio en un lugar más seguro y minimizar cualquier tipo de riesgo para los usuarios y trabajadores, estando sometidas sus instalaciones a un refuerzo diario en limpieza y desinfección.

Cabe destacar que la muestra ha sido comisariada por la historiadora Arminda Arteta y la diseñadora gráfica Vanessa González. Una parte fundamental del trabajo han sido las entrevistas a mujeres de la isla, cuyos testimonios han servido para configurar muchos de los contenidos. Ha contado también con la participación de profesionales como el artista Ildefonso Aguilar, el cineasta Miguel G. Morales, los fotógrafos Nico Melián y Joaquín Vera, el iluminador Shelma Zebensuí, los ingenieros agrónomos Marta Peña y Jaime Gil, o el filólogo Zebensuí Rodríguez.

Sombrera además cuenta con una treintena de imágenes de gran fuerza documental y estética, obra de distintos fotógrafos, como Fachico Rojas, Paco Elvira, Jaime O'Shannahan o Javier Reyes, entre otros. Igualmente, pueden verse numerosas herramientas y otros objetos originales cedidos por diversos coleccionistas, que contribuyen a recrear el mundo femenino de la isla de Lanzarote.

Contenidos

La sombrera de Lanzarote protege a la mujer del sol, pero también sumerge su rostro en la sombra, ocultando su identidad. Del mismo modo, la historiografía ha dejado a la mujer en la sombra, por ocuparse del ámbito público y no del doméstico, el espacio propiamente femenino hasta hace escasas décadas.

Para ello, en primer lugar se aborda la configuración social del rol femenino, analizando cómo desde la infancia las niñas eran preparadas para cumplir con el cometido de convertirse en esposas y madres. Este objetivo vital llevaba aparejado el desempeño de un sinfín de trabajos que iban mucho más allá de las tareas exclusivamente domésticas.

Además del trabajo en el marco del hogar y la familia, muchas mujeres rurales desempeñaban unos oficios considerados tradicionalmente femeninos, como las parteras, santiguadoras, lavanderas o sirvientas. Del mismo modo, eran ellas las encargadas de aprovechar los materiales naturales para elaborar los objetos necesarios para la vida cotidiana, como las piezas de alfarería, cestería o de telar, o de realizar las célebres rosetas. Si bien la remuneración era escasa y muchas veces sustituida por el trueque, estas aportaciones eran fundamentales para complementar la precaria economía familiar.

En última instancia, se analiza la imagen de la mujer en el arte, la publicidad turística y la literatura, pues estas disciplinas constituyen valiosas fuentes de información y al mismo tiempo contribuyen a construir socialmente el imaginario colectivo. Para ello, se reproducen obras de artistas como Pancho Lasso, César Manrique, Santiago Alemán o Jane Millares; postales turísticas desde la década de 1950, y textos de escritores como Clavijo y Fajardo, Rafael Arozarena o Ángel Guerra.