Seguridad
- Eduardo Núñez González.
La Unión Europea cuenta con una población aproximada de 448 millones de habitantes, si añadimos Reino Unido, asciende a unos 514. El censo de EEUU suma 340 millones y Rusia recuenta unos 150. Europa es considerada como el primer mundo, social, económico y tecnológicamente desarrollado. No parece lógico que el pilar de la seguridad o defensa europea sea un país de otro continente, con menos población, aunque tecnológicamente más avanzado (EEUU). Sobre todo, cuando la amenaza parte de un país vecino (Rusia), con menos población y en decadencia.
Actualmente, las necesidades de seguridad no pasan solamente por tener más armas convencionales, además de un ejército numeroso y bien entrenado. También nuevos dispositivos de defensa como los drones. Resulta imprescindible tener acceso, con carácter disuasorio, al armamento nuclear. La mejor opción, por no decir casi la única, es crear un proyecto nuclear europeo en el que participe nuestro país.
También han aparecido nuevos frentes hasta hace pocos años difíciles de imaginar. La amenaza cibernética ya es una realidad. La intoxicación mediática, medias verdades o directamente mentiras difundidas por medios cibernéticos en redes sociales o cualquier otro soporte, ya es una certeza. La intervención en las elecciones de EEUU, en el brexit o el apoyo que actualmente se le brinda a la ultraderecha, están constatados. Hay que contar con medios tecnológicos para contrarrestarlas. Pasa por la creación de nuevas "armas", que son herramientas computacionales que anulen estas amenazas. Aquí la investigación y el desarrollo juegan un gran papel.
Otra faceta es el cambio climático, fenómeno que cuenta con fuerte evidencia científica. Las catástrofes naturales que acarrea ya son una realidad. No parece descabellado aumentar la seguridad en este aspecto, dando prioridad a la prevención. El refuerzo de proyectos como la Unidad Militar de Emergencia (UME), que tan buenos resultados ha dado, parece una buena directriz.
Como ciudadanos españoles tenemos que considerar que, para aumentar nuestro nivel de seguridad cosa que en Europa ven ineludible, es necesario consenso político y social. El segundo existe, pues aproximadamente el 84% de españoles es partidario de este aumento. El político es más complicado. Las derechas son conscientes de la necesidad de ampliar el gasto en defensa, pero también ven una oportunidad de debilitar al gobierno. No se impone el sentido de estado. Las izquierdas más radicales, deben madurar y abandonar esa postura pacifista y quizás mojigata. Su referente, la Unión Soviética, ya no existe, su lugar político lo ocupa Rusia, que, al igual que EEUU, hoy es una potencia imperialista como lo fueron las naciones europeas hasta la mitad del siglo XX.
El orden establecido al final de la II Guerra Mundial, ha saltado por los aires. Sin pecar de alarmismo, hay que señalar que estamos ante una cuestión casi de supervivencia, en la que nos jugamos nuestro futuro.
La Paz es un valor que ambicionamos como sociedad, pero el giro de los acontecimientos aconseja prepararnos para lo que pudiera venir.