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LA CABEZONERIA LLEVA DE NUEVO LA WINE RUN A INVADIR LA GERIA EN LUGAR DE CONCENTRARLA EN EL GR131, EN PELIGRO TRAS EL CIERRE EN GUATISEA

La cabezonería es la peor actitud en cualquier actividad humana. Produce desazón en los demás, cuando ven que se empeñan en hacer algo que, a todas luces, es contrario al objetivo que buscamos. Nos referimos a que el Cabildo de Lanzarote ya celebró la primera reunión de coordinación de la Wine Run Lanzarote 2025,  y sigue manteniendo como escenario de la misma el incomparable espacio protegido del paisaje de La Geria. La cita, que se celebrará los días 14 y 15 de junio, abre ya oficialmente su período de inscripciones, que permanecerá disponible hasta el próximo 2 de junio en la web oficial.

Los gobernantes de CC viven esta prueba como algo suyo, no en vano se empezó a hacer bajo los auspicios del presidente Pedro Sanginés, en 2012. Los socialistas, aprovechando la pandemia, la dejaron de hacer. Pero el gobierno de Oswaldo Betancort, con el entusiasmo nada disimulado de Francisco Fabelo, que ya estuvo en sus inicios, y Samuel Martín, la han rescatado y la han vuelto a imponer en el circuito de pruebas deportivas y encuentros festivos del inicio del verano. De nada vale recordarles que al tiempo que convocan a la gente para correr entre parras, de forma masiva, están prohibiendo que senderistas responsables se muevan por la zona con libertad. Otra cosa distinta son los ricos de la isla que lo hacen libremente hasta con tractores y camiones alterando de forma irreversible un paisaje único en el mundo para poner un par de hoyos más para gusto de su avaricia.

La actitud del Cabildo de Lanzarote podría ser similar a la del padre que no quiere que sus hijos fumen, se droguen o beban y los convocan alegremente una vez al año a la gran bacanal en la que lo prohibido es prohibir. No nos cabe en la cabeza que  se promocione este tipo de actividades en un espacio que debería ser convocado para el disfrute desde la mera observación, tranquila y sin encuentros masivos, con una copa de vino o un racimo de uvas como acompañantes. Seguirán cargándose este espacio a su manera, convencidos de que ya que no pueden poner el pie en la luna pisotean extasiados La Geria. Y lo harán por cabezonería, porque saben perfectamente cuáles son los daños a corto y largo plazo en la conservación y la imagen del lugar.

Puestos a reivindicar y a hacer una fiesta insular podrían concentrar todo ese movimiento en el GR131, más recomendable para esas actividades. Podrían salir de Órzola y hacer hasta Playa Blanca una Ultra de 74 kilómetros y adaptar las otras con salidas desde Teguise, San Bartolomé o Tías. No solo pasaría por cinco municipios, sino por sus  pueblos, dando, posiblemente, más espectáculo. Además, pasa por el pueblo de Uga, si se quiere concentrar allí toda la fiesta como años atrás. Y, así, se reivindica el principal y más largo sendero de Lanzarote que vive momentos críticos ante el cierre del mismo en la trasera de Guatisea, por quienes solo piensan en su beneficio personal, aunque finalmente acaban metiendo a sus hijos en la política para que reciban el sueldito de la bolsa de todos.

El consejero de Soberanía Alimentaria, Samuel Martín, ha destacado "la importancia de este evento que regresa con el eslogan principal de "Descubre, Descubre y Respeta. La Wine Run no solo es una prueba deportiva, sino una celebración de nuestro paisaje, nuestra tradición vinícola y nuestro compromiso con la sostenibilidad y la inclusión. Es un orgullo ver cómo cada año las personas respetan más esta iniciativa que combina deporte, gastronomía y solidaridad". En fin, habría que darle un óscar a la interpretación a él y al guion más desvergonzado a quién le haya escrito esa contradicción tan espeluznante.

Se trata, señores, de conservación, y eso se consigue con la menor interactuación. Si quieren pasear entre hoyos, socos y parras que se apunten a la poda, vendimia o limpieza de las fincas. Que aquí sobran piernas pero faltan manos.

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