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Loly Corujo y Carlos Espino abocan al PSOE a su tercera escisión

La Agrupación Socialista por Lanzarote nace de la incomprensión que siente más del 40% de los afiliados socialistas que se oponen a la repetición de la "mala historia" que les llevó a una derrota histórica en 2011. Liderados por el exalcalde José Montelongo, más de 40 afiliados del PSOE desembarcan en la nueva organización, aunque el secretario de Organización, José Juan Cruz reduce la cantidad a 30 y no manifiesta preocupación por el hecho

Candidatura del PSOE al Ayuntamiento de Arrecife en 2011 con José Montelongo, actual promotor de Agrupación Socialista por Lanzarote, Paca Toledo, la actual alcaldesa, Eva de Anta, y el actual secretario de Política Institucional, Pedro Viera.

 

La pasada semana, seis socialistas vinculados al PSOE desde hacía muchos años deciden visitar una notaría de Arrecife para constituir la Agrupación Socialista por Lanzarote y certificar la tercera escisión del partido en estos últimos 25 años, la segunda bajo la influencia de Carlos Espino, que propició la segunda al sacrificar la unidad del partido para ser él el secretario general insular en 2008.

La idea se venía madurando desde el mismo momento en el que, celebradas las Primarias para elegir al nuevo secretario insular, la reelección de Dolores Corujo (por un  59 % frente a un 41%) significó un apartamiento de sus rivales de todos los órganos y cerrar filas en un grupo cerrado de máxima confianza, liderado como asesor por el exsecretario general (2008-2011) Carlos Espino.

 La compatibilización del  cargo de secretaria insular con el de portavoz del PSOE en el Parlamento de Canarias, mantiene a Dolores Corujo alejada de la isla la mayor parte del tiempo, lo que ha reforzado el papel y el control de Carlos Espino, apoyado por el secretario de Política Institucional, Pedro Viera, que ya lo fue también en su época de secretario general y ante la apatía del secretario de Organización, José Juan Cruz Saavedra, que es un mero peón de Espino, tanto a efectos orgánicos como de portavoz  en el Cabildo, en el que se dedica, de forma torpe y mecánica, a leer en los plenos los deberes marcados por el factótum socialista ante la ausencia de la lideresa.

  Aunque los que rubrican la constitución del nuevo partido son el exalcalde de Arrecife, José Montelongo, las exconcejalas Nayra Callero y Paca Toledo, y  los exafiliados del PSOE Abraham Romero e Isaías González, con ellos han estado en todo momento socialistas de enorme influencia en la Agrupación del PSOE de Arrecife como Pablo Eugenio "El peluquero" y el exconcejal durante muchos años en Arrecife y exmiembro del Comité Federal del PSOE, Andrés Fuentes, que no figuran como seguidores del nuevo partido pero que sí han sido siempre dos grandes defensores de José Montelongo. Además, aunque no darán el salto al nuevo partido, las mismas críticas que ellos hacen al PSOE son compartidas por socialistas relevantes como Manuel Fajardo Palarea, Manuela Armas o el propio Marcos Hernández, rival de Dolores en las Primarias, que ya ha negado toda vinculación con la Agrupación Socialista por Lanzarote y manifestado su clara intención de seguir en "el partido en el que ha militado siempre".

"Como mínimo, treinta"

Aunque los promotores del nuevo partido se han negado a hacer declaraciones hasta que no acaben con toda la tramitación legal, incluida su inscripción en el registro de partidos políticos del Ministerio de Interior, paso obligatorio para poderse presentar a unas elecciones en España, están convencidos de que arrastrarán a un número importante de afiliados del PSOE, muy especialmente de Arrecife, agrupación a la que pertenecen todos los firmantes del acta de constitución, y todavía a más votantes socialistas.

Por el momento, aunque los promotores han dado ya la cifra de 40 bajas en el PSOE, el secretario de Organización, José Juan Cruz Saavedra, sólo ha reconocido la baja de treinta, "porque hay que estar al día en el pago la cuota", dando a entender que el resto de las bajas presentadas son de simpatizantes del partido que ahora migran a la nueva organización. Además, Cruz Saavedra le quitó hierro al hecho de la constitución del nuevo partido y no mostró preocupación por el impacto que pueda tener en las expectativas electorales del PSOE esta escisión.

Tres escisiones, dos bajo la influencia de Espino

 La escisión del PSOE de Lanzarote que se consuma con la constitución de la Agrupación Socialista por Lanzarote por parte de destacados afiliados y excargos públicos es la tercera que sufre el partido en la isla. La primera se dio en 1995, también tuvo a la agrupación de Arrecife como foco principal y fue liderada por el actual secretario de Política Institucional, Pedro Viera, que formó el Partido Canario Socialista y concurrió a las elecciones de ese mismo año sacando apenas 325 votos al Cabildo.

La segunda división se produce a consecuencia del proceso electoral interno que llevó a Carlos Espino a la secretaria insular del PSOE en 2008, para sustituir a Manuel Fajardo Palarea, que fue su gran apoyo y muñidor para, "con importantes triquiñuelas", dejar fuera del congreso a la mitad de la representación de los afiliados, entre ellos a los representantes de la Agrupación de Tías, que lideraba José Alberto Reyes, con el apoyo de José Juan Cruz Saavedra, que llegó a poner su cargo de alcalde a disposición de aquel, en protesta por los atropellos que se estaban cometiendo en el proceso por parte de Espino y Fajardo. Entre esas tropelías, y a modo de ejemplo, se puede mencionar que el propio Espino, en calidad de secretario de organización de la Ejecutiva saliente, se abalanzó sobre la urna de Tías, en el momento que en asamblea estaban votando los afiliados del municipio, para impedir que se reflejara en el resultado electoral la abismal diferencia a favor de sus contrarios en esa agrupación.

José Juan Cruz le recriminó vivamente su comportamiento, tanto en la asamblea como en los medios de comunicación, a Carlos Espino, el mismo al que ahora rinde pleitesía, a pesar de que es él el señor secretario de Organización, sin mando, y el otro el todopoderoso asesor de la señora Corujo. De esos polvos, salió la segunda escisión liderada por Damián Peña, candidato renovador que no dejaron siquiera llegar al congreso insular para que Espino fuera elegido secretario insular solo con la asistencia y voto de sus incondicionales.

Más que la escisión en sí, que apenas consiguió un concejal en Tinajo, Nicanor Rodríguez, que ya está de vuelta al PSOE y es un gran defensor de Corujo, la maldición del partido llegó con la férrea gestión de Carlos Espino, que unida a su mala gestión en las administraciones que gobernaban y al escándalo del caso Unión, llevó al PSOE a la mayor derrota electoral de su historia en Lanzarote en 2011.

Carlos Espino, en sus tiempos de secretario insular del PSOE

En el Cabildo, de 6 consejeros en 2007 pasaron a 4; en el Ayuntamiento de Arrecife, de 6 pasaron a 5 y perdieron la Alcaldía de Tías, en favor del PP. Además de 4 parlamentarios pasaron a  1, Manuel Fajardo, quedándose fuera el propio Carlos Espino, que iba de segundo, en busca de sueldo y aforamiento por lo que pudiera venir de los CACT. Cinco meses después, en diciembre, 3 años exactos después de ser elegido, se ve forzado a dimitir Espino como secretario insular y se pone una gestora que, con las argucias de los mismos, llevó a la secretaría general a la concejal de San Bartolomé Loli Corujo, a finales  de 2012.

La situación actual, se parece mucho a aquella de 2011. Incluso, muchos afiliados apuntan que es mucho peor.

El PSOE, en el laberinto

El PSOE ha tenido que ir remendándose para sobrevivir a una larga vida política, con importante presencia institucional, en la que han sobrado divisiones y ha faltado mucha gestión. También se le acusa de mirar para otro lado, cuando no colaborar, en los tiempos de máxima corrupción en la isla, en la que han compartido gobierno con el PIL, casi de forma ininterrumpida desde 1993. Ahora, la nueva y tercera escisión le coge especialmente debilitado, después de ser incapaz de guarecer el gobierno de Cabildo, meterse en una tómbola de especulaciones políticas, con fallidas mociones de censura y gestiones nefastas, y someterse a un control externo del partido que desilusiona cada vez más a los cada vez menos afiliados y votantes.

La preocupación no es tanto por lo que pueda sacar la nueva Agrupación Socialista de Lanzarote, a pesar de que es la primera vez que una escisión se lleva capital político reconocido y con experiencia institucional, sino con el daño anímico que causa al resto de los simpatizantes que viven con desconfianza la gestión de Carlos Espino, que vive en la sombra, pero que se deja ver en todos los escritos y estrategias tanto de consejeros como de concejales. Además, la marca PSOE a nivel nacional no arranca, Podemos no se desinfla y Ciudadanos amenaza con crecer no sólo a costa del PP sino también del PSOE. Si a eso se le suma la mala imagen de la gestión socialista en el Ayuntamiento de Arrecife, principal feudo,  y la aparición de un nuevo partido, extraído de la propia costilla del PSOE, la situación es para esperar la repetición de la historia del 2011. Aunque, como dice el secretario de Organización, la situación "no es para preocuparse"  y algunos militantes le dan la razón: "No, no es para preocuparse, es para ponerse a llorar directamente".

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