El valor de los votos
Ahora que todo el mundo parece ser zahorí del valor del voto propio y de los otros, convendría recordar a tan perspicaces adivinos que no hay nada que denote con más claridad la ignorancia y la vileza de la gente que confundir el valor con el precio real de lo conseguido. Si además se tiene la osadía de ser vocero o incitar a ello, esa indecencia entra en otra fase psicológica que no citaremos para que no se perciba como un insulto personal.
- Escrito por Héctor Morán, Responsable de Organización y Confederalidad de Drago Canarias









