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El PSOE de Lanzarote promueve un encuentro entre Las Kellys y el economista José Carlos Díez

El asesor económico de la Gestora socialista y la secretaria general Dolores Corujo, se comprometieron a abanderar la causa de las camareras de piso

Tras años de explotación, humillaciones, olvido sindical, lesiones laborales “y sobre todo, mucho miedo”, el sector de las camareras del piso ha salido a la palestra a reclamar sus derechos. Y lo ha hecho desde Lanzarote, donde un grupo de mujeres ha promovido la asociación profesional que, bajo la denominación “Las Kellys”, cuenta ya con 2000 socias, de las cuales 500 trabajan en establecimientos hoteleros de la isla.

Conscientes de las dificultades que afronta este grupo del sector de la Hostelería a la hora de reivindicar sus exigencias, el Partido Socialista de Lanzarote se ha sumado a la denuncia de una realidad profesional “que no se atenúa pese a las excelentes cifras de ocupación y de beneficio económico tras superarse lo más duro de la crisis”, en palabras de la secretaria general, Dolores Corujo.

 

Durante el encuentro promovido por el PSOE entre el asesor económico y responsable del capítulo económico de la Ponencia Marco para el próximo Congreso, José Carlos Díez y una representación del colectivo, las camareras destacaron que la suya “no es una demanda salarial, sino de derechos, como trabajadoras”.

Según aseguró Díez, “desde que tuve constancia, he utilizado el caso de Las Kellys como un reflejo claro de la crisis económica”. El economista planteó los compromisos socialistas con la derogación de la Reforma laboral y con la modificación del artículo 42 “para igualar las condiciones y salarios del personal contratado a través de Empresas de Trabajo Temporal  (ETT) con el sujeto a convenio.

La presidenta nacional de la asociación, Miriam Barros, que acudió a la reunión acompañada de otras compañeras, relató el largo rosario de irregularidades que se cometen en su gremio profesional, contra las que exigen “sensibilidad con la importancia de su desempeño laboral, que repercute directamente en la calidad de la oferta alojativa”.

Despidos por embarazo, jornadas extenuantes bajo contrataciones supuestamente a tiempo parcial, lesiones crónicas, devaluación de los salarios, precarización por subcontratación a través de ETTs... son solo algunos de las denuncias que ahora ya sí, perdido el miedo, interponen las camareras de piso.

Las Kellys reclaman también la realización de los estudios de tiempo real de trabajo por unidad de habitación y hotel por hotel, y los informes ergonómico y psicosocial que ya recoge el convenio de Hostelería vigente. “En las actuales condiciones, de hasta 20 y 30 habitaciones diarias, en unos años ya no sirves para nada. Y entonces, te echan a la calle”, denuncian.

Tanto José Carlos Díez como Dolores Corujo, desde sus competencias políticas y profesionales, aseguraron a las mujeres que harían suyas sus demandas, que apuntan “a reclamar derechos, no a provocar lástima”.

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