Valencia nos adelanta la indignación que está por llegar

En esta sociedad de mercado todo tiene un precio. A veces se paga por adelantado; otras, en el momento; la mayoría, a posteriori. La dejadez política no está exenta de este peaje. Tampoco el tomarse la gestión pública como un regalo divino. Los señoritos que se creen dioses desde que tocan el poder, los mismos que se olvidan de sus obligaciones para convertir sus derechos en privilegios conocerán también la ira cuando los ciudadanos sean presa de la catástrofe. O la decepción, que no pocas veces es más dañina que las riadas.
- Escrito por MANUEL GARCÍA DÉNIZ









