La alegría y fuerza de aprender

Pasamos del “nunca es tarde para estudiar”, frase que escuchamos desde niños y que sigue estando muy vigente, a completar esta consigna con la necesidad imperiosa no solo de formarnos, sino de actualizarnos para sobrevivir a los cambios que agitan la vida sin parar. Aquí sobrevuela la amenaza de nuestra exclusión del mercado laboral, sin conocimientos, sin progreso de habilidades y competencias.
- Escrito por Alex Salebe Rodríguez









