Bésame hasta que SUMAR sólo sea una operación matemática y VOX únicamente un diccionario

Con la temporada estival llegan las tardes interminables de baños en Papagayo o Famara con puestas de sol ensalitrados. Endulzarnos las noches sentados en la acera de casa con una sandía de Soo o un polo de hielo de Tinajo. El calor trae también esos amigos que alguna vez en la vida decidieron vivir fuera de casa y con ellos es ley no escrita disfrutar de las romerías, parrandas y verbenas de los pueblitos de nuestra tierra. En el resumen de todo esto suele aparecer también un amor de verano que terminará en el paseo por los cochitos de San Ginés mientras se comen una piña de manises.
- Escrito por Nieves Arrocha









